11 de octubre de 2013

“Prioridad es reducir cifra de niñas maltratadas en el país”


El objetivo del gobierno es trabajar para reducir el número de menores, especialmente niñas, víctimas de la violencia y garantizar la igualdad de género en el país, sostuvo la directora general de Niñas, Niños y Adolescentes del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.

Apropósito del Día Internacional de la Niña que se celebra hoy, ¿cómo van las cifras en cuanto a violencia contra los menores?
–De enero a agosto de 2013  los casos de niñas y adolescentes de 0 a 17 años atendidas en los centros de emergencia mujer del MIMP por violencia (familiar y sexual) fueron 2,390.  Esto representa el 64% del total de hechos (hombres y mujeres) asistidos por igual razón y en el mismo período.

–¿Ha aumentado el número de menores agredidas?
–Creo más bien que se trata de una problemática que ahora sí es visible porque los casos se denuncian. Antes era común que el padrastro abusara de su hija, y si una niña desaparecía se decía que había fugado con el enamorado.

Ahora este tipo de casos se denuncian inmediatamente porque se presume que hay una situación de trata de personas. Hoy contamos con servicios que ayudan a las niñas maltratadas. Hay 189 centros de emergencia mujer y 2,270 defensorías de niños y adolescentes a escala nacional.

–Respecto a la niñez, ¿cuál es la prioridad de las entidades gubernamentales?
–La prioridad es reducir el número de niñas víctimas de violencia y garantizar la igualdad de género. Existe una política que se expresa en el Plan Nacional de Igualdad de Género 2012-2017, para hacer transversal el enfoque de género.

El Estado desarrolla una estrategia dirigida a garantizar la igualdad de género porque no solo trabaja con los padres y docentes, sino también con gobiernos regionales para que existan políticas regionales.

–¿Cómo participa el MIMP?
–El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables participa con servicios de protección  fortalecidos  tanto en número como en calidad de atención. Con el Plan Nacional de Acción por la Infancia y Adolescencia se miden indicadores junto con otros sectores.

–¿Ha mejorado la protección a las menores de edad?
–En el tema de protección todavía existe una brecha significativa entre los casos de vulneración de derechos de las niñas con aquellos que revelan una afectación a los derechos de los niños.

Por eso, Naciones Unidas advirtió que esta situación no es potestad de un solo Estado, sino que en muchas partes del mundo todavía se registra una suerte de discriminación hacia las niñas.

–¿Por qué se sigue discriminando a las niñas y adolescentes?
–El gran problema está en la percepción y en los mitos que existen respecto a la niña. La mayor parte de abusos sexuales se comete en agravio de las menores; igual ocurre en el caso de la explotación laboral.

Esta situación no se revierte porque aún prevalece la idea de que la mujer puede soportarlo todo. 

Se tiene un concepto errado de la imagen de la mujer como objeto y no como sujeto de derecho.

Patrones de conducta

La razón principal por la cual muchas niñas peruanas son víctimas de la discriminación 
ejercida por sus propios padres se fundamenta en los patrones de crianza tradicionales que se han transmitido de generación en generación.

María del Carmen Santiago explicó que decirle al hijo mayor de una familia que es cabeza del hogar y que sus hermanas menores tienen que someterse a sus decisiones, genera  desigualdad, inequidad y violencia.

“Allí se está tergiversando la información porque no se le dice al niño que todos somos iguales y que debemos tener las mismas oportunidades. Si se le da poder al niño y se le quita autoridad a la niña, se genera una relación de inequidad.”

En esos casos, advirtió, el niño crecerá creyendo que todo lo puede hacer y que los demás le deben total obediencia. 

Medidas

El Plan Nacional de Acción por la Infancia y Adolescencia 2012-2021 tiene como objetivo que todos los niños y niñas del país gocen, por igual, de sus derechos.

Mediante el Plan Nacional de Igualdad de Género 2012-2017 se busca reducir las brechas educativas entre mujeres y hombres. Se considera que el tema educativo es fundamental para el desarrollo.