12 de febrero de 2016

Denuncia por narcotráfico y trata de personas contra Milagro Sala

Ayer, una publicación del Diario Infobae, daba cuenta de una grave denuncia contra la dirigente social Milagro Sala, quien fue sindicada como integrante de una “banda narco”, por una menor de edad que realizó una denuncia por abuso sexual en contra de su tío.

La Justicia jujeña se declaró incompetente en esta causa y pasó la investigación a la Justicia Federal, donde el fiscal federal Domingo Batule lleva a cabo la investigación.

Entrevistado por Radio 2, el fiscal Batule manifestó que “no sé por qué la menor realizó la denuncia, pero en el mes de diciembre del año 2014 nosotros hemos requerido a Gendarmería que realice una investigación y nos dieron un primer informe respecto al padre de una de las víctimas y lo sindican como recolector de residuos y que aprovecharía eso para distribuir la droga, aunque eso nunca se pudo corroborar”.

“También se sindicaba a la señora Milagro Sala como que aprovecharía los festejos del Día del Niño para realizar el tráfico de estupefacientes a través de los juguetes. En el mes de agosto del año pasado, le encomendamos puntualmente a la Gendarmería que realice una investigación al respecto. Lo que nos informó Gendarmería es que ellos se constituyeron los días previos en los galpones que tiene la organización Tupac Amaru y el día festivo del Día del Niño en avenida 19 de Abril, donde pudieron corroborar la distribución de juguetes, pero en ningún momento lograron evidenciar ninguna actividad relacionada con el tráfico de estupefacientes”, dijo.

Además, Batule sostuvo que “desde el mes de noviembre del año 2014 hemos recibido actuaciones de la Justicia provincial, que se declararon incompetentes para investigar supuestos delitos de trata de personas y tráfico de estupefacientes y la información que salió en los medios es así como está, incluso salió publicado un dictamen del fiscal de la provincia, esos hechos son los que están denunciados”.

“Todos los hechos que están denunciados ahí, que son de público conocimiento, han sido y son objeto de investigación. Investigar delitos tanto de trata como de tráfico de estupefacientes no son tareas sencillas y lamento que se haya dado a conocer esta información porque lo que se logra a través de esta publicidad es que las personas tomen conocimiento de que son investigadas, lo que retrasa la investigación o la frustra porque las personas se retraen en su actividad”, indicó.

El fiscal añadió también que “no obstante, ni bien nosotros recibimos las actuaciones dimos intervención tanto al Programa Provincial para las Personas Víctimas del Delito de la Trata, como también al Programa Nacional de Rescate de Personas Damnificadas por el Delito de Trata del ministerio de Justicia de la Nación para que tomen intervención”.

“Ha sido asistida la persona que denunció por equipos interdisciplinarios de psicólogos y ellos han entrevistado a las personas, que eran dos y una es la que realizó la denuncia y ellos han recabado esos testimonios, similares a los que están expuestos en los medios" aseveró..

Recalcó que "no se ha llevado a cabo la Cámara Gessell", como dice la información "porque en su momento no estaba la persona en la provincia y después desde el Programa de rescate de la nación nos dijeron que no era necesario el testimonio”, señaló.

Y agregó que “en esta denuncia se sindicaba a la señora Milagro Sala en el caso de tráfico de estupefacientes, no así en la trata de personas. La declarante conoce a Milagro Sala, es una persona que en su momento era menor de edad, nosotros nos abocamos a la investigación inmediatamente de llegada la causa”.

“Se entrevistó a la presunta víctima y la información que pudieron recabar es acorde a lo que ella denunció. Esta persona vivía en el barrio de la Tupac Amaru, cuando era menor de edad estaba en situación de riesgo. De acuerdo a los informes que nos dan los psicólogos, esta persona presenta indicadores propios del nivel cognitivo descendido, con una edad mental inferior a la cronológica. Su discurso está contaminado con relatos que podrían ser en parte verdad, en parte falseados, evidencia indicadores de fabulación. También nos dicen que sus declaraciones presentan cierta inconsistencia, imprecisiones y/o desconocimiento sobre la modalidad en que operarían las organizaciones, las personas, los lugares, los tiempos, etc.”, finalizó.