19 de marzo de 2014

Explotación infantil: un serio problema social que tiende a crecer


En las calles, en los microbuses o en los restaurantes de Trujillo, es común observar a niños vendiendo golosinas o realizando piruetas a cambio de una propina. O limpian parabrisas de vehículos, piden limosnas o ejercen otras acciones.

A su corta edad, cuando deberían estar disfrutando su niñez y recibiendo educación, muchas veces son obligados por terceras personas, o inclusive por sus propios padres, a realizar estas actividades con fines de conseguir un sustento económico para sus hogares.

El fiscal Fernando Samamé Cortez, de la Segunda Fiscalía de Familia de La Libertad, recuerda que en el último operativo realizado a fines de enero entre el Ministerio Público, Policía Nacional, Municipalidad Provincial de Trujillo y la Comisaría de la Familia, se intervino a 14 menores de edad que trabajaban en las calles.

Las edades de estos niños y adolescentes van desde los 7 hasta los 17 años de edad. Fueron intervenidos en el jirón Bolognesi, en la avenida Juan Pablo II, en la avenida Manuel Vera Henríquez y en varios puntos de la avenida España.

A una menor de 13 años se le encontró cargando en brazos a un niño de 7 meses de edad. El pequeño es su hijo y el padre del bebé tiene 14 años.
Este operativo y los siguientes que se organizarán, según Samamé Cortez, serán diferentes a los de años anteriores, ya que no solo se interviene a los menores y se entrega a sus padres, sino que se ha abierto y se abrirá investigación tanto a los padres de familia como a los hijos.

“Durante el operativo se han tomado declaraciones a los niños, a los padres y a las personas que alquilan el material con el cual trabajan los menores. Por ejemplo, se detectó que una señora les alquilaba a un sol el limpiador del parabrisas. Ella también se encuentra en investigación”, detalló.

De igual manera señaló que los niños trabajan con el consentimiento de sus padres, quienes les piden y exigen el dinero ganado con esfuerzo. Refirió que los padres que permiten acciones de mendicidad a sus hijos los exponen al riesgo y significa que los dejan en abandono. Esta situación podría generar que el padre pierda la patria potestad.

“Al pedir sus declaraciones a las personas involucradas nos hemos dado cuenta que algunas madres no trabajan. Ese tema se está averiguando para determinar si los niños están en estado de abandono, porque de ser así la denuncia pasaría al Poder Judicial y con ello se sabrá si los niños continúan con sus padres o pasan a un albergue. A los padres de los niños hallados ya se les advirtió que en caso de volverlos a encontrar ya no se los vamos a entregar”, puntualizó.

FALTAN ALBERGUES

El titular de la Segunda Fiscalía de Familia dijo que lamentablemente los albergues que existen en la ciudad ya han superado su capacidad. Esto ocasiona un gran problema.

“En Trujillo hay varios albergues, pero depende de la disponibilidad y capacidad de la infraestructura para que puedan recibir a un menor por orden judicial. Lamentablemente cuando hemos tenido casos donde el niño no tiene el respaldo y apoyo de los padres, estos no han podido ingresar al albergue porque no hay capacidad. Esto genera un problema grande”, manifestó.

NO COLABORAR

Diferentes especialistas en la materia recomiendan no entregar dinero a los niños, ya que estos son explotados por otras personas. “Lo recomendable es no entregarles dinero cuando participen de actos de mendicidad porque el niño va a ver que el dinero le llega fácil, entonces va a seguir en lo mismo”, expresó Samamé Cortez.

En tanto, el psicólogo Luis Vera Cruzado consideró que debe haber más programas de apoyo social para orientar y educar a los menores abandonados. “Estos niños están perdiendo su oportunidad de acceder a la educación, a la salud y a juegos recreativos. Existen leyes de protección al menor, pero no se ponen en práctica”, subrayó.

http://www.larepublica.pe/19-03-2014/explotacion-infantil-un-serio-problema-social-que-tiende-a-crecer