7 de marzo de 2014

El 53% de víctimas de trata de personas buscaba empleo


Las redes sociales y las páginas webs han desplazado a los anuncios sexuales de los periódicos. Lo mismo sucede con las falsas ofertas de empleo “inmediato, con buena paga y sin experiencia” para anfitrionas, meseras, bailarinas y modelos.

“Muchos de estos ofrecimientos son para captar a adolescentes con urgencias económicas o necesidades afectivas, a quienes engañan y someten a la prostitución. Solo la forma de contactarlas ha cambiado”, indicaron agentes de la División contra la Trata de Personas.

La trata consiste en la captación de mujeres, hombres o niños para explotarlos en prostíbulos, servicio doméstico, trabajos forzados, pornografía, mendicidad, etc. A las víctimas les quitan su DNI, las aíslan en una ciudad que no conocen y las golpean si no acatan las órdenes. No reciben pago y les inventan deudas por usar pasajes, comida o ropa a fin de obligarlos a seguir ‘trabajando’ para ellos.

El sometimiento psicológico llega a niveles extremos como en el caso de Antonio Horna Zapatell, de La Libertad. Él captó a una niña de 13 años en un parque de Virú, la violó y la obligó a prostituirse en pubs de Lima, Lambayeque y Trujillo. El temor que había sembrado en ella permitió que él la llevara dos veces a su casa, para tranquilizar a sus padres, mientras la esperaba afuera con la amenaza de matarlos si hablaba. Horna ya purga 35 años de prisión.

De los 754 casos denunciados a la fiscalía en el 2012, 603 víctimas tenían entre 13 y 24 años y el 53% había caído por una falsa promesa de trabajo. Lo grave es que según Juan Huambachano, del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, una encuesta hecha a adolescentes reveló que el 80% no sabe qué es la trata de personas.

“Las mafias usan la web para llegar a jóvenes de zonas urbanas o estudiantes con expectativas laborales. Se aprovechan de la falta de confianza que ellas tienen con sus padres porque les costará más admitir que han caído en un engaño”, dice Alberto Arenas, de CHS Alternativo.

VÍCTIMAS Y ESTADÍSTICAS

En los archivos policiales encontramos el caso de una joven que acudió a una supuesta convocatoria para integrar la banda Explosión de Iquitos. Ella terminó bailando en una night club de Los Olivos y antes que la forzaran a prostituirse logró escapar y pedir ayuda.

En noviembre del 2013, la Dirincri intervino en un centro comercial de Lima Norte a un menor de Huaral que repartía  droga a pedido. Él fue captado por Facebook.

El Gobierno creó el sistema RETA para que las entidades que luchan contra la trata tengan cifras fiables de las víctimas, pero el 2013 el programa no funcionó.