7 de abril de 2014

Recomendaciones a los adolescentes sobre el uso de las redes sociales


Gaby Reyes, la directora de la Asociación Civil Chic@s.net Perú, nos explica algunas pautas que los menores de edad deberían seguir para el uso adecuado de las redes sociales. 

1) Que los niños, niñas y adolescentes sean conscientes de los filtros de privacidad que tienen las redes sociales, que las conozcan y que las usen para que puedan seleccionar estos filtros de manera adecuada. Ver qué se comparte con los amigos cercanos, con la familia y qué estatus se publica. Yo creo que eso es muy importante para poder manejar una imagen adecuada dentro de lo que son redes sociales y de esa manera se puedan proteger de los peligros que puedan existir.

2) Una vez que se sube una imagen a la red deja de pertenecernos. A pesar de que los chicos sean conscientes, igual hay que continuar haciendo hincapié en ello.

3) Tener un comportamiento adecuado. No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti. Por ejemplo, tener cuidado con los comentarios que uno realice porque puede terminar dañando a otra persona.

4) No descuidar aspectos de la vida personal y social fuera del ciberespacio. Creo que entre los mismos niños, niñas y adolescentes hay una inquietud muy grande por este tema, de pensar que no es bueno pasar tanto tiempo interactuando en el ciberespacio. 

5) Cuando haya una situación que pueda ser peligrosa, siempre se debe hablar. Si es que hay alguna persona que puedan incomodar a los niños, niñas y adolescentes, se debe establecer los mecanismos para que pueda hablar con los papás, con los maestros o con alguna línea de ayuda, pero no quedarse con la sensación de miedo y acoso. 

6) Otro tema importante es que a través de las redes sociales, se conocen nuevas personas. Entonces, cuando se inicia una relación con alguien desconocido, es necesario que uno pueda estar seguro de que es realmente quien dice. En el caso de que se llegue a pactar un encuentro, el niño, la niña o el adolescente debe elegir un lugar público y no debe ir solo, siempre acompañado por un adulto de su confianza para disminuir los riesgos que se podría generar si es que el niño o la niña ha sido engañado.