16 de octubre de 2013

Perú figura en el puesto 65 del Índice Mundial de Esclavitud


Unos 29,8 millones de personas en 162 países viven como esclavos, la mitad aproximadamente en India, según el informe creador por una ONG australiana.

India es de lejos el país con la cifra más alta de esclavos, con casi 14 millones, pero el lugar donde el problema es proporcionalmente mayor es Mauritania, donde 4% de su población vive en régimen de esclavitud, según Walk Free Foundation (WFF).

El primer país latinoamericano en el ranking es Haití, en segunda posición tras Mauritania. Hay que ir hasta el puesto 65º para encontrar a otro latinoamericano, Perú, al que siguen Surinam (68), Ecuador (69) y Uruguay (72).

“Los países de la cuenca del Caribe muestran un riesgo menor de esclavitud (…) Haití, de todos modos, es un caso especial en la región” por culpa “de una historia de mal gobierno, un fuerte legado de esclavitud y explotación”, explica el informe que acompaña al índice.

Los 10 países con mayor predominio de la esclavitud son, por orden: Mauritania, Haití, Pakistán, India, Nepal, Moldavia, Benín, Costa de Marfil, Gambia y Gabón.

En términos absolutos, los países con más esclavos son India (13.956.010), seguida por China (2.949.243), Pakistán (2.127.132), Nigeria (701.032), Etiopía (651.110) y Rusia (516.217).

Entre los veinte países peor clasificados, catorce son africanos, aunque el 75% de los esclavos viven en Asia.

WFF espera que el índice anual ayudará a los gobiernos a vigilar y controlar el problema.

“A mucha gente le sorprende oír que la esclavitud todavía existe”, dijo a la AFP el director de la organización, Nick Grono.

“La esclavitud moderna refleja todas las características de la antigua”, agregó.

“A la gente se la controla mediante la violencia. Se les engaña, o se les fuerza a realizar trabajos o a colocarse en una situación en la que están económicamente explotados” y “no son libres de irse”, explicó.

La definición de esclavitud tomada para el informe incluye no sólo la tradicional, sino también practicas similares como los matrimonios forzados o la venta y explotación de niños.