16 de mayo de 2013

Región Loreto encabeza número de denuncias por trata de personas


Con el 12% de los casos denunciados a escala nacional, durante 2012, Loreto se ha convertido en la región con el mayor número de delitos de trata de personas, seguido de Lima, Cusco, San Martín y Madre de Dios, informó hoy el Instituto de Criminalidad del Ministerio Público.


Juan Huambachano, gerente central de dicho observatorio, precisó que estos cinco distritos judiciales concentraron el 49, 5% de los 457 casos denunciados de trata de personas en año pasado a escala nacional.

“Luego de Loreto, que tiene el 12% de denuncias, se ubica el distrito judicial de Lima con el 10,9%”, remarcó Huambachano en declaraciones a la Agencia Andina.

Informó que el 57,3 por ciento de las 457 víctimas de trata de personas a escala nacional tienen entre 13 y 17 años de edad, que estaban en poder de personas que las explotaban en diversas actividades laborales que incluye la práctica de la prostitución.

“Al existir demanda de mano de obra barata o de servicios en trabajos en 'night clubs', son captadas estas adolescentes por diversos medios, desde el ofrecimiento de un buen sueldo hasta amenazas a su persona o coacción”, detalló.

Agregó que el 22,7% de víctimas tiene entre 18 y 24 años de edad, y que incluso existe un 6 por ciento de menores de 12 años que están asociados a temas de explotación laboral o de mendicidad.
Indicó que más del 80% de las víctimas de trata de personas son mujeres, principalmente adolescentes.

Mencionó de manera particular el caso de Madre de Dios, donde se registra el 7,7% de las denuncias por trata de personas, principalmente adolescentes, y que están vinculadas a la minería ilegal en esa zona.

“Madre de Dios, con el tema de la minería ilegal, se ha convertido en un circuito  propicio para que adolescentes de la parte de la sierra del Perú sean captadas en su zona de origen con el engaño de ofertas laborales que finalmente terminan en explotación sexual”, subrayó.

Explicó que la trata de personas es una forma de esclavitud contemporánea, vinculada al comercio de seres humanos para su explotación u otros fines ilícitos, convirtiendo a la persona en simple objeto o mercancía.