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Editorial Nº 257: LA PAMPA: ENTRE EL EFECTISMO Y LOS BUENOS DESEOS

Es una medida positiva en cuanto sus objetivos, pero, al parecer, las consecuencias globales no han sido calculadas con rigurosidad.

“Ella buscaba un empleo, pero la engañaron con falsas ofertas laborales: Denuncia la explotación sexual. Marca el 1818”, reza el panel develado el pasado 17 de setiembre en una zona aledaña a La Pampa, en Madre de Dios. En realidad, es el primero de los 17 paneles que conforman la campaña de sensibilización contra la trata de personas realizada por Capital Humano y Social Alternativo y la Municipalidad de Madre de Dios, con el auspicio de USAID.
¿Por qué en Madre de Dios? Esta región es una de las que concentra mayor número de denuncias de trata de personas. En el 2017, por ejemplo, fue, detrás de Lima, la región donde se presentaron más denuncias (143); y en el 2018, tuvo 86, solo superado por Lima y Puno. 
Ello se debe, en buena medida, a que Madre de Dios concentra gran parte de la minería ilegal del país. Esta actividad, de por sí dañina y perjudicial para el medioambiente, genera a su vez informalidad financiera, inseguridad y, desde luego,  delitos como la trata de personas con fines de explotación laboral y sexual. Y, si bien la minería ilegal se realiza en casi todas las regiones del Perú, Madre de Dios  cuenta con gran cantidad de involucrados (más de 50 000, según Proesmin) y con un triste nivel de deforestación: 95 750 hectáreas, desde 1984 hasta 2017 (de acuerdo al Instituto del Bien Común).
¿Y por qué en La Pampa?  Desde hace algunos años, esta zona es conocida por ser el lugar más afectado por la minería ilegal, no solo en Madre de Dios sino en todo el país. En La Pampa la deforestación, la contaminación, la ausencia del Estado, la inseguridad absoluta, así como diferentes formas de explotación humana han sido moneda corriente por años. De esta manera, la ubicación de los paneles en lugares cercanos -como Mazuco, Huepetuhe, Puerto Carlos, entre otros-, tiene un claro objetivo: la prevención de la trata de personas y el llamado a que se denuncie casos de este delito. 
Asimismo, esta campaña de sensibilización busca sumar esfuerzos en el contexto del “Operativo Mercurio”. Como se conoce, este operativo viene siendo ejecutado por el gobierno central en la misma zona de La Pampa. Se trata de un megaoperativo multisectorial que consta de varias etapas y que ha implicado, en principio, el concurso de 1200 efectivos policiales, 300 integrantes de las fuerzas armadas y 70 fiscales.  Según el Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la PUCP, se ha logrado el rescate de 52 mujeres adultas y 20 menores de edad, además de la clausura de 30 establecimientos que fomentaban la explotación sexual. Sin embargo, la mayoría de las víctimas decidió regresar a sus centros de explotación a solicitar lo que se le adeudaba. 
Entonces, ¿qué ha significado en realidad el operativo? En primer lugar, una medida de esta envergadura es una buena noticia en tanto existe una decisión política que la ha impulsado. Sin embargo, de no ser analizadas debidamente pueden terminar siendo, con el tiempo, solo intentos o una suma de buenas intenciones. Cabe recordar, por ejemplo, las iniciativas legislativas que se dieron en el inicio del gobierno de Ollanta Humala. Se trató, sin duda, de un paquete de normas alentadoras que, lamentablemente, sucumbieron ante la presión de los mineros y apenas si consiguieron un pálido inicio de la formalización minera.
Además,  más allá de las cifras presentadas por el gobierno central, los mineros ilegales que laboraban en La Pampa continúan haciéndolo, pero ahora en otros lugares de la región. De esta forma, donde más se han concentrado es en el corredor minero, espacio donde el gobierno de Alan García permitió esta actividad. Sin embargo, los mineros ilegales de La Pampa han llevado con ellos sus formas contaminantes de trabajar. Hay quienes han ocupado concesiones mineras abandonadas y otros se han sumado a lugares ya había pequeños grupos de mineros. Asimismo, otros vienen abriendo nuevos lugares, provocando la deforestación.
En el caso de los lugares donde se ofrecen servicios sexuales (prostíbulos, “prostibares” y night clubs), la mayoría de ellos continúan sus actividades, aunque ahora en menor medida. Por ejemplo, un centro nocturno como “El Faraón”, donde trabajaban alrededor de 35 mujeres, ahora lo hacen 7. Los comercios de la zona también han disminuido considerablemente.
En síntesis, la información da cuenta de una población minera que ha salido efectivamente de La Pampa “el lugar está ocupado por policías y militares, al igual que todos los accesos-, pero que se encuentra en espera de que ‘el gobierno se canse’, baje la guardia y permita, gradualmente, el regreso. En tanto, la actividad minera contaminante continúa y el corredor minero, así las cosas, podría ir camino a convertirse en “una pequeña Pampa”. 
Como se ha dicho, es una medida positiva en cuanto sus objetivos, pero parece efectista en cuanto las consecuencias globales no se habrían medido con la rigurosidad suficiente.
Hace unos días el ministro de Defensa, Jorge Moscoso, señaló que la minería ilegal en Madre de Dios debe ser un mal recuerdo en unos dos años o poco más. Como queda en evidencia, el gobierno central no parece tener una idea clara de la situación. Esperemos que, en cambio, el Operativo Mercurio no termine siendo el verdadero mal recuerdo. 
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Editorial N° 189: DEL ORO A LA EXPLOTACIÓN

Recientemente presentamos el documental “Se necesitan víctimas”: tras la ruta del oro y la explotación de Cusco a Madre Dios, que narra experiencias, dinámica e impacto de la trata de personas en la región Madre de Dios; y evidencia la manera en que personas, en particular niñas y mujeres jóvenes, son captadas en Cusco por falsas ofertas de trabajo para ser explotadas sexualmente en los prostibares de La Pampa, ubicada en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional de Tambopata, donde la minería ilegal deja una cicatriz ambiental y social profunda y extensa.
La Pampa es una vasta extensión de kilómetros de tierra que no se desarrolló bajo una arquitectura urbana, sino que lo hizo mientras se intensificaba la búsqueda ilegal del oro, donde los negocios se relacionan a esta actividad ilícita que tiene años madurando y creciendo en esta zona. Aquí la población no solo es tolerante frente a los diferentes tipo de delitos a su alrededor, sino que ha perdido su propia percepción como ciudadanos de derechos, envueltos de la ilegalidad en la que viven. La explotación sexual, modalidad de la trata de personas, es un delito que reina en La Pampa y es el punto central del documental.
Las evidencias de la magnitud de la explotación sexual en esta Región interpela al Estado y su respuesta: ¿en una región con más de 420 prostibares y 4500 víctimas, son suficientes 4 policías y 3 fiscales especializados en trata de personas?¿Por qué en Madre de Dios, 9 de cada 10 víctimas identificadas en los operativos regresan a situaciones de explotación sexual? y¿cuáles son las alternativas para el proceso de reintegración social que el Estado les brinda después de cada interdicción?
Cambiar esta situación  implica invertir en la gente más vulnerable y la inversión tiene que ser consistente. El presupuesto específico destinado a la lucha contra la trata de personas en el país no lo es. Consideramos que con 3 millones de soles no se pueden aplicar estrategias de prevención, persecución y protección; con 10 céntimos por persona, no es posible hacer frente a una situación delictiva que se adapta a la respuesta del Estado y resulta paradójica cuando el presupuesto nacional es de casi 138 millones y medio de soles; que deberían ser destinados a los gobiernos locales y regionales, bajo supervisión y capacitación constante,para la ejecución de programas y estrategias que hagan frente a la trata de personas.
Se necesitan víctimas, el documental realizado por CHS Alternativo y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional-USAID, busca evidenciar un problema social causado por la ilegalidad, informalidad, exclusión, corrupción, tolerancia al delito, entre otros factores, que el Estado debe asumir con una respuesta acorde a la magnitud del problema, para evitar que siga creciendo el número de víctimas porque, en la medida que se pueda explotar el oro, se explotará sexualmente a más miles de mujeres y niñas por trata de personas relacionada a la minería ilegal.
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Madre de Dios: el azote de la minería ilegal no se detiene en “La Pampa”

Aparenta ser una inmensa “carretera” marrón. Sinuosa y devastadora se extiende por decenas de kilómetros en lo más profundo de la selva de Madre de Dios. Uno de los sectores más afectados es la Reserva Nacional de Tambopata, punto de constantes megaoperativos para acabar con la minería ilegal; sin embargo, el azote en “La Pampa” no cesa.



La vista desde los helicópteros de la Policía Nacional del Perú (PNP) y de la Fuerza Aérea (FAP) es completamente desalentadora. Pese a que los campamentos son destruidos cada cierto tiempo, los mineros, peones y comerciantes siempre regresan. La fiebre del oro mueve a la masa.

La desértica zona recibe a los visitantes con un panorama desoladores. Árboles al borde de la muerte, profundos hoyos llenos de agua contaminada de cianuro y mercurio y cocinas improvisadas que usan ese líquido para cocinar y alimentar a mineros, mujeres y niños.

En los últimos años se ha contabilizado unas 60 000 hectáreas depredadas a causa de esta actividad ilegal.
La última interdicción del año

Esta zona es punto de una gran cantidad de interdicciones. La última de este año, ejecutada en los sectores Mega 15 y Mega 16, se realizó el pasado 15 de diciembre y movilizó a 1020 agentes de la PNP, y provocó la huida de quienes laboraban en La Pampa. Aunque algunos se quedaron.

Uno de ellos era Esteban Chire Larico quien llegó a La Pampa para trabajar como peón hace ya varios años. Sus ganancias pueden ir desde los 40 hasta los 70 soles diarios y, en ciertas ocasiones, trabaja varios días sin ganar nada, asegura.

Con los pies empapados en lodo, las manos resecas y una pequeña gorra que hace poco para protegerlo de los más de 40 grados de temperatura, Gian Rafael Tapullima, quien no tiene más de 22 años, detalló que la necesidad provocó que ingrese a la minería ilegal.

Ello pese a que un tiempo estudió nada menos que ingeniería ambiental. Su padre, quien laboraba en La Pampa, sufrió un accidente y perdió todo el sustento económico que tenía.

“Yo sé que esto afecta el medio ambiente pero qué más voy a hacer si no estoy aquí”, detalla, mientras se intenta quitar el barro de las manos, sin éxito. “No hay prostitución. Los bares son el principal problema pero acá trabajamos casi todo el día para llegar a casa con algo”, agregó.
"Trabajo para 30 000 familias"

Como ellos, un aproximado de 30 000 familias se encuentran cerca o dentro de la zona de amortiguamiento de esta reserva natural. Todas están involucradas, de alguna forma, con la minería ilegal. Pero también se encuentran otros delitos, como la trata de personas.

Así comenta el general EP en retiro César Sierra, asesor en Operaciones de Interdicción del Alto Comisionado en Asuntos de Minería Ilegal de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), entidad que supervisó este megaoperativo así como la interdicción en la zona de “Setapo”, en la reserva comunal de Amarakaeri.

Esta área protegida ha sufrido la devastación de al menos 11 de sus hectáreas en apenas un año, principalmente en las zonas de "Setapo" y "Siete diablos". Si bien en este último sector no se pudo ejecutar el operativo de este año por condiciones climáticas, se espera que el próximo año se ejecuten interdicciones.

En todos estos lugares se encuentran hostales improvisados y ambientes antihigiénicos. Las autoridades aseguran que, pese a que no se registraron casos de trata en las últimas intervenciones, este delito continúa activo y afecta a decenas de menores de edad.
El "éxodo" de las familias

El insoportable calor no detenía su paso. Colchones, botellas de agua, cocinas, frazadas y demás. Con todo ello cargaban los comerciantes tras la llegada de los efectivos policiales y fiscales, quienes posteriormente aprobaron la orden para destruir los campamentos ilegales.

Metros detrás de ella está Lizbeth Huamán, de apenas 22 años, quien llora desconsoladamente con su bebé en brazos mientras los agentes le piden que desaloje el campamento.

“Recién he llegado hace unos días. Solo vendo abarrotes, por favor no destruyan mis cosas”, rogaba, sin esperanzas, a las autoridades, mientras las detonaciones retumbaban en La Pampa.

“Es lógico que las personas se resistan y descarten que que existan casos de trata pero tenemos cifras reales de que esto existe”, afirma el coronel Sierra. “Queremos darles alternativas pero en muchos casos no las aceptan y son reincidentes”, añade.

Según el representante de la PCM, el 80% de las personas que trabajan en esta zona provienen de regiones distintas a Madre de Dios, como Cusco y Puno.
Datos

- En la primera jornada, agentes de la PNP y FAP destruyeron 86 campamentos, 25 motores, 30 tolvas, 37 balsas, 5100 metros de manguera y demás materiales en “La Pampa”.

- Tras el operativo en “Setapo” se destruyeron 12 bolsas colchoneras, 14 motores, 60 galones de combustible, 50 metros de PVC, 10 bombas de succión y demás materiales.

- El monto total destruido está valorizado en S/. 10 336 474.

- En el año se han ejecutado 26 megaoperativos en esta zona del país.


http://larepublica.pe/sociedad/727018-madre-de-dios-el-azote-de-la-mineria-ilegal-no-se-detiene-en-la-pampa-video
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Zona de minería ilegal “La Pampa” sigue operativa y arrasando bosques

El panorama en la zona muy cercana al área de amortiguamiento de la Reserva Nacional de Tambopata de Madre de Dios, más conocida como “La Pampa”, es bastante desalentador. A la fecha se calcula que la actividad de la minería ilegal ha arrasado más de 60 mil hectáreas de bosque pese a los constantes operativos.

Esta situación desoladora se comprobó durante la última intervención ejecutada el pasado martes por la Oficina del Alto Comisionado en Asuntos de Minería, Interdicción de la Minería Ilegal y Remediación Ambiental, órgano de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).

El operativo policial denominado Mega 15 y 16 permitió destruir 86 campamentos, 25 motores, 30 tolvas, 37 balsas, 5 mil 100 metros de manguera, 3 mil 200 metros de tubo de PVC, 2 mil 330 metros de alfombra, 255 galones de combustible y demás materiales usados para la minería ilegal.

Un panorama bastante similar se pudo apreciar en áreas próximas a la Reserva Natural de Amarakeki, ubicada a 232 kilómetros de la capital de Madre de Dios, Puerto Maldonado, en el sector conocido como “Setapo”, donde se destruyeron 14 motores, 10 bombas de succión, 10 tolvas y se registraron dos  personas detenidas.

Pese a que se había programado otra intervención policial en el área conocida como “Siete diablos”, esta no se pudo ejecutar debido a las malas condiciones climáticas presentes en esta región.

Según el coronel de la policía nacional en retiro César Sierra, asesor en Operaciones de Interdicción del Alto Comisionado en Asuntos de Minería Ilegal de la Presidencia del Consejo de Ministros, un total de mil 20 efectivos policiales participaron en los operativos durante estos días en esta zona. Señaló la autoridad de la PCM que no se registró ningún caso relacionado a la trata de personas aunque según inteligencia policial, estas redes siguen actuando en los mismos campamentos mineros.


http://larepublica.pe/impresa/politica/726645-zona-de-mineria-ilegal-la-pampa-sigue-operativa-y-arrasando-bosques
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Madre de Dios: rescatan a dos jóvenes de zona de minería ilegal

Durante un operativo a cargo de la Fiscalía Especializada de Trata de Personas, fueron rescatadas una joven de 18 años y una adolescente de 17, quienes trabajaban como damas de compañía en un bar del distrito de Inambari, en Madre de Dios.



El bar intervenido se llama “El Punto” y está ubicado en la zona de minería ilegal conocida como ‘La Pampa’.

Las dos chicas habían sido llevadas hasta ese lugar desde Puno, donde fueron captadas mediante falsas ofertas de trabajo. Según informó el Ministerio Público, el local era regentado por otra menor de 17 años.

La joven y la adolescente fueron puestas a disposición de la Unidad de Asistencia a Víctimas y Testigos (Udavit) del Ministerio Público, para luego ser trasladadas a sus lugares de origen.

En la Fiscalía Mixta de Mazuko, del distrito de Inambari, quedó detenida la supuesta tratante. Este despacho ya inició las investigaciones correspondientes.



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Dos víctimas de trata de personas fueron rescatadas en Madre de Dios

La Fiscalía Especializada de Trata de Personas el Departamento de Trata de Personas de la Policía Nacional, rescataron a dos jóvenes víctimas de este delito en la zona denominada La Pampa, ubicada en el distrito de Inambari, región Madre de Dios, lugar donde se realiza minería ilegal.











El operativo de las autoridades se realizó en el bar El Punto, que era regentado por la menor Y.S.M. (17), donde se encontraban captadas S.A.C. (18) y L.M.A.C (17), quienes son del departamento de Puno.

Las víctimas fueron puestas a disposición de la Unidad de Asistencia a Víctimas y Testigos (Udavit), del Ministerio Público de Madre de Dios, siendo acogidas temporalmente en La Casita de Udavit y posteriormente trasladadas con destino a sus lugares de origen.

El Ministerio Público informó a INFOREGIÓN que la presunta tratante fue detenida y puesta a disposición de la Fiscalía Mixta de Mazuko del distrito de Inambari, que podría denunciarla ante el Poder Judicial por el delito de trata de personas.


http://www.inforegion.pe/213378/dos-victimas-de-trata-de-personas-fueron-rescatadas-en-madre-de-dios/
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