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Editorial N° 219: LA TAREA PENDIENTE DEL ESTADO EN LA SALUD MENTAL DE LAS VÍCTIMAS DE TRATA DE PERSONAS

Cada 10 de octubre se conmemoró el Día Mundial de la Salud Mental, fecha en que la OMS resalta la importancia de la misma y la necesidad de brindar servicios adecuados de atención en salud mental para todas y todos los ciudadanos, sin importar su condición.
Brindar asistencia psicológica es uno de los componentes del conjunto de servicios de salud mental incluidos en los sistemas nacionales de salud a los que se comprometieron gobiernos de todo el mundo, incluido el Perú,  en el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013 – 2020 de la OMS.
Desde nuestro accionar como institución hemos podido observar cómo se ve afectada la salud mental de personas que son víctimas de diversos tipos de agresiones, siendo la trata de personas una de ellas que, no solo anula y cosifica a sus víctimas, sino que constituye una clara violación de sus derechos y de las libertades fundamentales de cualquier ser humano.
Por este motivo consideramos urgente restituir la dignidad de las víctimas, de manera que puedan recuperarse y reintegrarse a la sociedad identificando planes de vida que les permitan desarrollarse libre y plenamente.
Y es que algo que parece tan sencillo, como la protección de los derechos humanos de las víctimas de trata de personas, presenta enormes dificultades en el plano real ya que, a pesar de los numerosos avances que se han producido en los últimos años en la lucha contra este fenómeno, observamos que aun carecemos de estrategias integrales y de servicios de protección y reinserción de víctimas adecuados.
En este sentido, se requiere que el Ministerio de Salud (MINSA), integrante de la Comisión Multisectorial contra la Trata de Personas, asuma las responsabilidades señaladas en la Ley 28950 -Ley contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes- y su reglamento, orientadas a “…regular la organización y prestación de los servicios de salud, para el acceso a una atención integral de salud de la población en situación de vulnerabilidad asociada a la trata de personas y tráfico ilícito de migrantes, con especial énfasis en la reducción de la vulnerabilidad de mujeres, niñas, niños y adolescentes, promoviendo entornos seguros o de protección”.
También debe coordinar con las entidades públicas competentes sobre la atención integral de salud, incluida la atención psicológica a las víctimas del delito de Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes y sus familiares dependientes. Para ello es indispensable que el MINSA apruebe un presupuesto específico para el abordaje de la trata de personas e implemente un registro de atenciones brindadas a las víctimas de Trata de Personas, así como de los familiares dependientes, en los establecimientos de salud.
Por otro lado, asumimos con preocupación algunas situaciones donde el Estado no asume su rol de garante, llegando a dificultar los procesos de recuperación de las víctimas, ya sea por acción, como podrían ser las situaciones de externamiento de niñas, niños y adolescentes de los centros de atención residencial sin la debida evaluación de necesidades, tanto de las víctimas como de su entorno familiar, o por omisión, siendo este el caso de la falta de enfoque de la víctima como eje central en la lucha contra la trata de personas.
Es necesario y urgente, por tanto,  contar con un Plan de Reintegración de las víctimas en las que el Estado asuma su responsabilidad con ellas. Un plan integral que establezca e implemente servicios especializados, con personal especializado, que incluya servicios de salud mental, que tenga en cuenta las expectativas y necesidades de cada víctima, que les permita desarrollarse con plenitud y libremente como seres humanos, restituyéndoles todos y cada uno de sus derechos vulnerados y alejándolas de la revictimización.  Esta sigue siendo una de las grandes tareas pendientes del Estado en la lucha contra la trata de personas.
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Entrevista “La salud mental debe ser transversal a los ejes de prevención, persecución y protección”

Ana Ladera, especialista del Centro de Atención Legal y Psicosocial de CHS Alternativo.
 ¿Qué tipo de afectación psicológica tienen las víctimas de trata de personas que han atendido a través del Centro de Atención Legal y Psicosocial de CHS Alternativo?
Hemos identificado factores que condicionan a las víctimas a situaciones de vulnerabilidad frente a la trata de personas, por ejemplo es recurrente la violencia, el maltrato y en algunos casos hasta abuso sexual durante su niñez o etapa de adolescencia. Por otro lado, las malas relaciones familiares también afectan la salud mental de los miembros de las familias, en especial a los hijos. Una vez que se da la situación de trata, el impacto emocional que causa en ellas está relacionado a factores como el tiempo de sometimiento, la forma de captación y de mantenerlas sumisas y la violencia que han ejercido sobre ellas; todos estos factores son los que determinan la afectación de la salud mental en las víctimas de trata de personas y que se manifiestan en síndromes o trastornos, como el estrés post traumático, el síndrome de indefensión adquirida, entre los más comunes.

¿Qué tan importante es el acompañamiento psicológico en una víctima de trata de personas?
Muy importante, porque necesitan enfrentarse a nuevos proyectos de vida, insertarse con seguridad en una sociedad que las puede estigmatizar o discriminar, reconstruir sus vidas. No podemos hablar de políticas de reinserción en nuestro país sin considerar como prioridad la recuperación de la salud mental de las víctimas.  El personal de salud, psicólogos y psiquiatras, sabemos que la violencia vivida no se va a olvidar, lo que se espera es que pase por un proceso que le permita superar las barreras que el delito ha creado en ellas.
Puedes encontrar situaciones en los que las víctimas no consideran que necesitan un apoyo psicológico o psiquiátrico, hay necesidades mucho más evidentes como el económico, pero no por ello debe dejarse de lado. Es el Estado quien debe insistir en la recuperación emocional de ellas y esto involucra a toda la familia.
¿Qué tan accesible es para la víctima de trata de personas recibir un adecuado acompañamiento psicológico?
En el país contamos con hospitales, centros de salud, postas, pero no se sabe que estén capacitados en la atención a esta población específica.
Los profesionales de salud mental atienden los casos de acuerdo a la diversidad y complejidad de los casos generales que llegan a los establecimientos de salud, pero sabemos que no todos estos problemas son causados por situaciones de violencia como el ocasionado por la trata de personas. Conocer la problemática, entender su dimensión y complejidad es lo que permitirá elaborar y plantear una estrategia específica para abordar la salud mental desde los establecimientos de salud. No desmerecemos los esfuerzos del Estado y los casos positivos que de los tratamientos recibidos de algunas de las víctimas, pero tenemos más de 3800 víctimas de trata en el país y muy pocas llegan a recibir este derecho. Se requiere más inversión, más esfuerzo por parte del Estado sobre este tema.
¿Qué tan importante es que se considere la salud mental en la construcción del Plan Nacional de Acción contra la Trata de Personas 2017-2021?
Debería ser transversal a todos los ejes. En el caso de prevención, si se trabaja salud mental desde la comunidad, se tendría muchas víctimas menos. Durante la persecución es importante porque los operadores de justicia al momento de tener contacto con las víctimas deben entenderlas para brindar un manejo y trato adecuado, sin revictimización. Finalmente, en el proceso de reinserción porque ella lleva una carga emocional muy fuerte que debe superar para lograr, como ya lo hemos mencionado antes, un adecuado proceso de construcción de su nueva vida, esta vez fuera de la esclavitud.
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Editorial N° 202: LA PREOCUPANTE SITUACIÓN DE LA SALUD MENTAL EN LAS VÍCTIMAS DE TRATA DE PERSONAS

La reposición de los derechos de las víctimas y sobrevivientes de la trata de personas es una obligación y debe ser una prioridad del Estado.
Las posibilidades de las víctimas para reintegrarse socialmente de una manera adecuada, requiere de una intervención integral que incluya como elemento fundamental el trabajo terapéutico y el acompañamiento psicológico. Delitos como la trata de personas no solo dejan una marca física producto de las inhumanas condiciones de explotación vividas, también existe una marca psicológica, probablemente menos evidente que las huellas del abuso físico, que las víctimas llevan a cuestas y que implica un periodo largo de recuperación.
De acuerdo a la Guía para la Atención a Víctimas de Trata de Personas, Las víctimas pueden presentar trastornos, de conducta y/o conducta disocial, trastornos emocionales, depresión, drogodependencia, y hasta trastornos neurológicos. Además, los síntomas psíquicos pueden estar asociados a otros, conduciendo a cuadros complejos que demandan intervención especializada y coordinada.
El nuevo reglamento de la Ley 28950 especifica dos niveles de intervención en la atención. El primer nivel, brinda asistencia y protección a víctimas y testigos del delito; y el segundo, garantiza su reintegración en la sociedad a nivel educativo y laboral. Si bien esta precisión representa un avance para el desarrollo de estrategias de intervención en cada una de las etapas por las que atraviesa una víctima, uno de los puntos débiles sigue siendo el acompañamiento en la recuperación de la salud mental de las mismas.
De acuerdo al Ministerio de Salud (Minsa), en enero de 2015 se contaba sólo con 700 psiquiatras, 1500 psicólogos y 7000 establecimientos de salud en el país, lo que evidencia de por sí una realidad complicada para la labor de velar por la salud mental de las personas. Recientemente, este ministerio anunció que tendrá implementado este año 40 Centros de Salud Mental Comunitarios en el país. Consideramos clave esta decisión, ya que esto significa un acercamiento de los servicios de salud mental a la población y, por ende, a las víctimas y/o sobrevivientes de la trata de personas, beneficiándolas en sus procesos de recuperación.
Por otro lado, si bien la recuperación psicológica de la víctima es fundamental para asegurar su proceso de reinserción, se hace necesario que el enfoque de salud mental del Estado se fortalezca desde la prevención del delito; ya que muchas veces son los factores de riesgo, como intolerancia, maltrato psicológico o físico, violencia familiar, abandono y hasta violencia sexual,los que influyen para  que una persona sea más vulnerable a ser víctima de una situación de trata.
Consideramos que la implementación de los nuevos Centros de Salud Mental con personal calificado en el país es un gran avance que permitirá detectar a tiempo problemas de salud mental, como también trabajar desde la prevención y la promoción de la misma, para evitar situaciones de vulnerabilidad en la población y, específicamente en los casos de víctimas y/o sobrevivientes de la trata de personas, un acompañamiento psicológico adecuado que permita su recuperación integral.
Fuente:
  • Guía para la Atención a Víctimas de Trata de Personas en Centros de Atención Residencial de Niñas, Niños y Adolescentes. CHS Alternativo y Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Mayo 2016, pp.50.
  • Nota de Prensa Minsa, sitio Web http://www.minsa.gob.pe/?op=51¬a=15983
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