23 de mayo de 2013

Denuncias por desaparición de personas es más constante


Al parecer, hasta nuestra ciudad llegaron personas provenientes de otras partes del Perú con la finalidad de embaucar a agraciadas jovencitas a quienes ofrecen trabajo en tiendas comerciales de la capital, siendo el objetivo el de llevarlas a “trabajar” en nigth clubs con fines de prostituirlas.

Hasta la División de Trata de Personas de nuestra ciudad llegó María Isabel Parrales Zárate de 42 años de edad para denunciar la desaparición de su hija de 20 años de nombre Diana Maritza Geraldine Mendoza Parales. Según lo manifestación proporcionada a los efectivos policiales, Diana salió el lunes 20 de mayo como todos los días a su trabajo en el chifa “Huan Xing”. Sin embargo, en horas de la tarde su padre, Eliseo Mendoza Tapullima, informó a su conviviente que su hija no había ido a laborar.

De las indagaciones realizadas, se comprobó que habría sido captada en nuestra ciudad por una mujer, o Vannesa o Marina, de solo 19 años de edad que tiene características físicas de tez morena y estatura baja, contextura delgada y pelo corto, quien al perecer venía persiguiendo a la joven hasta convencerla para que viaje a la capital para que trabaje en Plaza Vea.

Al parecer viajó el día lunes vía fluvial hasta Pucallpa en la motonave Henry VI, pero juntamente con otras chicas, quienes también habrían sido captadas por la  presunta tratante de personas, para posteriormente, vía terrestre, llegar a Lima y colocarlas en centros nocturnos de diversión.

Lo cierto es que inescrupulosas personas que se dedican a esta ilícita actividad llegan constantemente hasta nuestra ciudad para llevarse a chicas que, como en otros casos, son obligadas a trabajar en centros nocturnos y prostituirse. Sobre este flagelo la Policía Nacional viene trabajando arduamente y capturar a las personas que están inmersas en este tipo de delitos.